Reporte da recomendaciones para que 60,000 neoyorquinos dejen de pasar cada noche en los albergues

Nueva York  –  A Faustino García (58) le da vergüenza decir cuánta gente vive con él. Sólo indica que es un departamento pequeño, de dos habitaciones en Washington Heights. En cada recámara vive una familia, explicó con timidez, mientras participaba este martes en una demostración para presionar al alcalde Bill de Blasio por mejoras en viviendas.

“Vivimos algo incómodos. El sueldo como repartidor de comida rápida no alcanza”, dijo García frente a la Alcaldía, donde fue presentado el reporte Casa para cada Neoyorquino, que contó con el apoyo de trece organizaciones sociales, además de la defensora del pueblo, concejales y activistas.

“Con más de 60,000 neoyorquinos pasando cada noche en albergues, la ciudad de Nueva York está viviendo una crisis de desamparados que no se ha visto desde la Gran Depresión”, dijo la defensora del pueblo Letitia James.

“Necesitamos hacer inversiones agresivas en subsidios y servicios sociales para mantener a los neoyorquinos en viviendas de largo plazo y fuera del sistema de albergues”, añadió la funcionaria.

En el reporte, además de presionar al Alcalde, también se incluyen varias propuesta para mejorar la crisis de los desamparados como la designación a estas personas de al menos un 10% de las nuevas viviendas sociales que se están construyendo, así como aumentar los subsidios estatales y de la Ciudad.  También se propusieron opciones que buscan prevenir que más gente quede sin acceso a vivienda, como apoyar a los arrendatarios en los juicios de evicción y aumentar el sueldo mínimo.

“Para muchas de estas medidas no se trata de más dinero, sino de mover recursos existentes de un lado a otro”, explicó Patrick Marquee, vicedirector ejecutivo de la Coalición por los Desamparados. “De hecho, uno puede ahorrar al mover a gente desamparada o con discapacidades a viviendas sociales, ya que mejoran sus cuidados de salud. En promedio, son $10,000 en ahorro por departamento”. Marquee indicó que, si se siguen estas medidas, Nueva York puede terminar con los desamparados a mediados del 2020.

Pero no sólo hubo cuestionamientos hacia la Administración. Los presentes en la demostración también valoraron los esfuerzos de De Blasio con su plan de vivienda asequible, aunque aseguraron que es necesario ir más allá. A esto, la Alcaldía respondió diciendo que se está trabajando en ese sentido. “Estamos tomando pasos agresivos para enfrentar esta crisis a través de programas de prevención de desamparados, incluyendo asistencia legal para prevenir evicciones”, comentó la vocera Ishanee Parikh. “Necesitaremos esfuerzos colaborativos de la Ciudad, el estado y el gobierno federal, así como la comunidad, para asegurarnos que cada familia tenga un hogar asequible, seguro y decente”.Por su parte la oficina del gobernador Andrew Cuomo aseguró que el número de viviendas asequibles en el ya está creciendo. “Hemos visto un número récord de unidades asequibles creadas o conservadas en 2014, el segundo año de la iniciativa de mil millones House NY del gobernador. Estamos en camino a producir más de 14,300 unidades asequibles hasta 2018”, dijo Frank Sobrino, vocero de la gobernación.

Desamparados en NYC:

Se calcula que más de 60,000 desamparados viven en Nueva York. De ellos, 25,000  son niños. Durante la administración del exalcalde Michael Bloomberg, la cantidad de gente en albergues creció en 71%. El año pasado uno de cada 42 niños en la ciudad durmieron en el sistema de albergues. Entre los latinos, el porcentaje es mayor y llega a uno de cada 34 menores de edad.

Propuesta para mejorar la crisis:

1. Asignar un 10% de las nuevas viviendas sociales a desamparados.

2. Entregar más departamentos de NYCHA a quienes están en el sistema de albergues.

3. Renovar el acuerdo entre la Ciudad y el estado para crear viviendas permanentes de apoyo.

4. Mejorar los subsidios de arriendo del estado y la ciudad, para prevenir desamparados y reubicar a quienes están sin casa.

5. Invertir en programas que ahorren costos para prevenir que más queden desamparados.

6. Convertir los llamados albergues “cluster-site” en viviendas permanentes.

7. Expandir asistencias para arriendos a todos los portadores del VIH de bajos recursos.

8. Aumentar el sueldo mínimo a $15 por hora en la ciudad.

9. Construir viviendas utilizando trabajadores locales y sindicalizados.

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