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Si no las tienes y estás pensando en usarlas, hay ciertas cuestiones que debes saber sobre las extensiones que te ayudarán a decidirte y a conocer más sobre el tema.

Primeras consideraciones sobre el uso de las extensiones

Las extensiones pueden ser de dos tipos: de mecha o de cortina, y se pueden incorporar a tu cabello de diferentes maneras, entre las cuales las más comunes son cosidas, pegadas o con clips.

Al elegir el tipo de extensión que necesitas tienes que pensar primero en el cabello que tienes y en lo que quieres lograr. En general, se utilizan para lograr más volumen o tener el cabello más largo y pueden ser de pelo natural o artificial. Lógicamente, el cabello natural es mejor para que no se note y parezca que no llevas nada adicional. Son algo más caras que las de hebras sintéticas, las cuales a veces no resisten peinados con calor, no se mezclan tan fácil con el cabello y se enredan más.

Cómo elegir a mejor extensión para ti?

Las mejores extensiones son las que tienen idéntico color al tuyo y también la misma textura. También debes encontrar una que no sea tan brillante, porque eso significa que está tratada con siliconas que, con el tiempo, se desvanecerán y harán que las hebras cambien de textura.

Lo mejor es, luego de colocarlas, hacerte un buen corte de cabello que las incluya. Un consejo relacionado a su colocación y mantenimiento es que elijas a un profesional que tenga experiencia en extensiones para no convertirte en su experimento.

¿Qué cuidados requieren las extensiones?

Una vez que tienes las extensiones en tu cabeza, no deberías teñir tu cabello completamente. Es decir, puedes hacerte las raíces pero no tratar con tintura las extensiones. Algunos recomiendan solamente teñirlas si va a ser un color más oscuro, pero jamás blanquearlas. Lo cierto es que si son de excelente calidad, van a ser como una parte más de tu cabello.

Las extensiones deben ser tratadas cuidadosamente, tal cual como deberías mimar a tu cabello natural. Primero peina con tus dedos para luego cepillar suavemente. No utilices productos químicos ni aceites que puedan aflojar tus extensiones. Además, a la hora de dormir, lo mejor es hacerlo con una trenza o con cola de caballo.

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