La naranja es una de las frutas cítricas más populares y pertenece a la lista de las más consumidas en el mundo. Son características de la temporada de invierno, justamente cuando el cuerpo necesita reforzar las defensas; sin embargo durante todo el año se consumen en forma de jugo o fruta y sin duda representan una de las mejores fuentes en nutrientes y energía.

Son originarias del Extremo Oriente, desde China hasta la península malaya y son consideradas un tesoro nutricional y símbolo de buena fortuna. Lo cierto es que las naranjas son oro líquido para la salud, se relacionan con extraordinarios beneficios curativos entre los que se destacan sus cualidades para reforzar la inmunidad, prevenir enfermedades e infecciones y son un buen aliado de la salud cardiovascular y digestiva. 

Sin embargo estamos acostumbrados a consumir únicamente su pulpa y jugo, y de manera automática desechamos su cáscara. La buena noticia es que la naranja es una fruta que se puede aprovechar en su totalidad y su piel es una excepcional fuente de nutrientes, los cuales se relacionan con amplios beneficios para la salud.

En concreto se cuenta con un estudio muy interesante, en el cual se comprueban las propiedades medicinales que se concentran en los extractos de la cáscara de naranja, que contienen compuestos activos los cuales se relacionan con un gran poder antioxidante y antiinflamatorio, que funcionan como protección ante diversas enfermedades. Si bien la cáscara de naranja se caracteriza por su sabor amargo, es muy fácil integrarla en todo tipo de platillos dulces y salados. Conoce todo lo que esta sencilla costumbre puede hacer por tu salud.

Las bondades curativas de la cáscara de naranja:

1. Regula los niveles de colesterol

La cáscara de naranja es rica en pectina, un tipo de fibra que se relaciona con grandes efectos para la salud; uno de los principales es su capacidad de disminuir los altos niveles de colesterol en la sangre. A la vez en la piel de la naranja se alberga una alta concentración de fitoquímicos y flavonoides, los cuales son un gran remedio natural para tratar los descontroles en el colesterol. Otra de sus características positivas se debe a su grandioso contenido en magnesio, que ayuda a fluidificar la sangre y evita la formación de coágulos y es por ello un buen complemento para protegernos del riesgo de sufrir trastornos cardiovasculares e inclusive derrames. 

2. Bienestar digestivo

Las naranjas son un poderoso aliado de la salud digestiva, esto se debe a que actúan como un regulador estomacal e intestinal. Sin embargo la cáscara es aún más potente, esto se debe a su alto aporte en fibra dietética (100 gramos de piel de naranja aportan 10,6 gramos de fibra). Su consumo se relaciona con grandes cualidades para regular el tránsito intestinal lento y gracias a ello promueve la eliminación de desechos del colon. De hecho la cáscara de naranja es considerada uno de los mejores remedios caseros para evitar el síndrome de colon irritable, la diarrea, digestiones pesadas, flatulencias y los trastornos inflamatorios. 

3. Antibacteriano natural

La piel de naranja se destaca por su alto contenido en extractos naturales, en concreto es valorada por su concentración en compuestos fenólicos y antioxidantes que le confieren grandes propiedades antimicrobianas y bactericidas. Lo cierto es que su consumo se relaciona con maravillas para combatir el ataque de agentes patógenos a nivel interno y externo. Es tan poderosa que inclusive se relaciona con beneficios para combatir bacterias como E. Coli y Listeria monocytogenes.

4. Elimina toxinas e impurezas del organismo

Otra de las grandes cualidades de consumir cáscara de naranja, sobre todo en infusión o agua de mesa se debe a sus grandiosas propiedades depurativas. Esto se debe a su riqueza en minerales y antioxidantes que favorece la eliminación de ácido úrico y toxinas a través de la orina. Es un buen remedio para tratar infecciones en vías urinarias, piedras en los riñones y también para disminuir la intensidad de episodios de gota y artritis. Otra de sus inmensas ventajas se debe a su capacidad para promover la depuración del hígado y riñones. 

5. Contra la acidez estomacal

La cáscara de naranja se caracteriza por su magnífico efecto alcalino, el cual contribuye significativamente en reducir la acidez estomacal. Esto se debe a su capacidad para equilibrar el pH digestivo y también disminuye el exceso de formación de ácidos. La recomendación es consumir la cáscara en infusión o como un delicioso ingrediente en batidos, se deberá integrar en la dieta una vez al día por 20 días. 

6. El mejor aliado del sistema respiratorio

Todas las frutas cítricas se relacionan con efectos sumamente benéficos para el sistema respiratorio, sin embargo la cáscara de naranja resulta sumamente especial ya que contiene 10 veces más vitamina C que el jugo o fruta. Su consumo resulta el remedio perfecto para prevenir enfermedades respiratorias, esto se debe a su poder antioxidante que impide la proliferación de virus y bacterias. También es muy poderosa para fortalecer al sistema inmunológico. 

7. Estimula la pérdida de peso

La piel de naranja aporta todos los elementos que se requieren para perder peso, es baja en calorías, rica en fibra y nutrientes. A sus cualidades nutricionales se suman sus propiedades desintoxicantes y antiinflamatorias, que intervienen de manera positiva en la eliminación de toxinas, líquidos y desechos que causan sobrepeso.

8. Contra el envejecimiento

El consumo de cascara de naranja beneficia la salud de la piel a nivel interno y externo, esto se debe a su extraordinario aporte en vitamina C que minimiza la presencia de manchas y otras señales del envejecimiento prematuro. A la vez es un gran aliado contra los radicales libres, que se relacionan con afecciones cutáneas como las arrugas, líneas de expresión, acné y erupciones.

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