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La psoriasis es una enfermedad de la piel, sobre el conjunto del cuerpo, que se caracteriza por un ritmo acelerado de reproducción de las células, generando una descamación que se acumula sobre la superficie de la piel. El tratamiento de la psoriasis del cuero cabelludo puede, sin embargo, complicarse.

La psoriasis del cuero cabelludo no solo es un problema de estética, sino que también puede causar picores incesante que terminan por supurar o sangrar. Cuando esto ocurre, se puede caer el pelo, lo que además de los picores y de las molestias del momento, añade un problema estético que no se puede dejar de lado. El recurso al aloe vera es una excelente alternativa en tales casos. ¿Quieres aprender más?

El aloe vera

Las propiedades del aloe vera se adaptan particularmente a este tipo de afecciones para calmar los síntomas de la psoriasis. Esta planta contribuye a la regeneración de los tejidos de la zona afectada. Por una parte, el uso tópico del aloe vera calma los picores. El ácido crisofánico, presente en el gel de aloe vera, se utiliza mucho en el tratamiento de la psoriasis, así como otras sustancias contenidas en esta planta.

Cómo utilizar el aloe vera

El tratamiento de la psoriasis en el cuero cabelludo es particularmente resistente a otros tipos de tratamientos, pero da muy buenos resultados con el uso del aloe vera. Para ello, tendrás que conseguir dos hojas de aloe vera, quitarle las espinas y cortarlas en dos a lo largo. El gel de aloe vera actúa rápidamente calmando los picores si se aplica directamente sobre el cuero cabelludo. También se puede preparar una loción mezclando la pulpa de aloe vera y aplicando la preparación sobre el cabello limpio.

Se debe evitar usar champús y productos cosméticos que irriten más el cuero cabelludo. El aloe vera será más eficaz si se consigue exfoliar la zona afectada. Esto se puede conseguir mojando el cuero cabelludo con vaselina o aceite de oliva, sin olvidarse de proceder siempre sobre el cabello limpio.

La aplicación tópica del aloe vera de manera frecuente, además de calmar los picores, contribuye a la curación de la zona afectada por la psoriasis.

Fuente: Imujer