La Fibromialgia, cómo identificarla y conocer su alcance en el organismo

Intentamos plasmar investigaciones y las acertadas opiniones del Dr. Manuel Martínez Lavin, autor del libro “Fibromialgia el dolor incomprendido”. La Fibromialgia al ser una enfermedad compleja aunque común, afecta del 2% al 4% de la población mundial. La gran mayoría de las afectadas son mujeres en un 80% o 90%.

El Dr, Martínez Lavin estudió en la Universidad Autónoma de México (UNAM), post-grado en Estados Unidos. Actualmente dirige el departamento de Reumatología de la UNAM, es miembro de La academia Nacional de Medicina en México e Investigador.

Se caracteriza por un dolor crónico generalizado, difuso, en los cuatro cuadrantes del cuerpo, que en la paciente se manifiesta con sensibilidad extrema a la palpación de diferentes zonas del cuerpo.Entre sus síntomas primarios destacan: la fatiga que no mejora con el reposo, alteraciones del sueño, entumecimiento difuso del cuerpo, hormigueo o calambres en brazos y piernas, dolor de cabeza, intestino irritable, ansiedad y depresión.

Algunas consideraciones son importantes para diferenciar el dolor en general, el de corta duración ó agudo y el de larga duración o crónico. Este último se divide a su vez en dos grades fases: el asociado a un daño persistente en el cuerpo físico, identificado por la comunidad médica como nociceptivo. El cual es común en los pacientes que padecen artritis o cáncer.

Y el dolor que se debe a una alteración intrínseca de las fibras nerviosas encargadas de transmitir los impulsos dolorosos. A éste tipo de dolor se le denomina neuropático, el cual se caracteriza por no ocurrir daños reales en el cuerpo físico, sin embargo sí en las fibras nerviosas; las cuáles transmiten impulsos al cerebro, interpretando éste que el cuerpo estuviese inflamado o golpeado.

Esto se debe fundamentalmente, a que los nervios encargados de transmitir el dolor, secretan un exceso de sustancias conocidas como la sustancia “P”, el glutamato y el aspartato. Por otro lado, a través de los canales de calcio, al ser por igual conductores de dolor, se identifica el dolor neuropático. Cuando se tiene dolor neuropático, se pueden desarrollar a su vez, conexiones anormales, entre el sistema nervioso simpático y las vías dolorosas.

Dolor y efecto placebo
Al aceptar que los seres humanos somos cuerpo, mente y espíritu, entendemos mejor como pudiésemos mediar y en algunos casos olvidar el dolor. Un dolor crónico al sentirlo, pudiésemos condicionar nuestra mente, para que a través de disposición y fe, lograr mejoría. Esto no es mera filosofía popular, si nos acercamos a comprender el efecto placebo del organismo.

Este es reconocido por los científicos de todo el mundo, como un efecto benéfico, que puede actuar sobre el dolor crónico. Al ingerir pastillas o ser inyectados con sustancias que no contienen principios activos, llamadas placebo, nuestro organismo pudiese reaccionar, o nuestra mente aceptar la acción benéfica de tales procedimientos, teniendo la convicción como pacientes, de que la sustancia ingerida, nos va a paliar el dolor.

El efecto placebo es muy común, se calcula que aproximadamente la tercera parte de las personas en todo el mundo, que ingirieron una sustancia inactiva, tienden a mejorar de su dolor, en mayor o menor grado, al creer que esto los va a ayudar. Es tan asombroso que éste se multiplica, cuanto más aparatosa sea la intervención terapéutica.

Un buen ejemplo de ello lo constituye, el famoso estudio llevado a cabo en cirugía artroscópica de rodilla, publicado en la revista científica New England Journal Medicine, del año 2002. A 180npacientes que participaron en el estudio, a un subgrupo lo sometieron sin que lo supieran, a una intervención simulada (sólo utilizaron sedante), y a otro grupo le fue practicada realmente la operación. Ambos grupos manifestaron alivio en el dolor, incluso en algunos casos, los no intervenidos realmente, el alivio y la movilidad duró hasta dos años.

Pese a lo antes expuesto, se debe enfatizar las características del placebo: No es un efecto que necesariamente pueda durar meses e incluso, años. Su acción benéfica la sienten cualquier tipo de personas, no únicamente las “sugestionables”. Es un efecto real en el cual se liberan nuestros poderosos analgésicos naturales o endorfinas. Tan real es su efecto que cuando a un paciente se le suministran drogas o medicamentos para bloquear las endorfinas, el efecto placebo no se produce. Éste aumenta y complementa la acción de los medicamentos, es en definitiva nuestra arma terapéutica.

El Sistema Nervioso Autónomo…nuestro regulador interno del dolor
Al igual que los animales, como seres humanos poseemos un sistema que nos permite adaptarnos a los constantes cambios del medio ambiente. Este a través de su maravilloso desempeño, ejerce entre múltiples funciones, ser el regulador interno y de adaptación al medio ambiente, escribo acerca de nuestro Sistema Nervioso Autónomo, ahora bien ¿Qué relación tiene éste con el dolor crónico y la Fibromialgia?.

El Sistema Nervioso Autónomo, ésta intrincada red nerviosa, desde el cerebro hasta los órganos, es el encargado de conservar en armonía nuestros signos vitales, vigila el correcto funcionamiento de todos nuestros órganos, de responder al estrés, trabaja estrechamente con El Sistema Endocrino y con El Sistema Inmunológico.

Su centro está localizado en el tallo cerebral y en las zonas del cerebro denominadas hipotálamo y tálamo. Está compuesto de dos ramas, la aceleradora ó Sistema Nervioso Simpático; el cual se ocupa de poner el cuerpo en estado de alerta, listo para la pelea o la huída. Trabajo con lo que conocemos como secreción de adrenalina y sus congéneres, compuesta a su vez por repinefrina y la dopamina.

Por otro lado, el sistema parasimpático, el cual tiene acciones antagónicas, favorece al sueño y a la digestión. Trabaja predominantemente por la secreción de acetilcolina. El Sistema Nervioso Autónomo, al tener un ritmo cicardiano, es decir, que la actividad de sus dos ramas se complementan entre el día y la noche, y estar interconectado en la corteza cerebral, con la conciencia, emociones y entre ellas con el dolor.

Fuente

El síndrome premenstrual y su relación con la fibromialgia

síndrome premenstrual -fibromialgia-Raccoonknows.jpg

síndrome premenstrual -fibromialgia-Raccoonknows.jpg

 

La fibromialgia puede presentar síntomas muy severos, que entran en relación con el síndrome premenstrual, según los resultados de un estudio publicado en la revista médica Endocrinología Ginecológica. De hecho, 1 de cada 5 mujeres que sufren de síndrome premenstrual es la fibromialgia.

Se ha demostrado que la fibromialgia afecta a 10 millones de personas en todo el mundo y el 90% son mujeres. Al profundizar en lo referente aq las hormonas sexuales, estrógenos y progesterona, en lo referente al desarrollo de la enfermedad, surgen causas determinantes.
Investigadores de la Universidad Suleyman Demirel en Turquía han intentado investigar la asociación entre el síndrome premenstrual y el síndrome de fibromialgia (FMS), de esta manera alcanzar evaluar los síntomas comunes y los efectos negativos sobre la calidad de vida.

En tal sentido se llevó a cabo un estudio con 55 pacientes con síndrome premenstrual y un grupo control de 52 mujeres sanas, observado una prevalencia del 20% de la fibromialgia en las mujeres que sufren de síndrome premenstrual.

Los investigadores al determinar la calidad de vida de las pacientes, se demostró que era muy baja para las mujeres que sufrieron el síndrome premenstrual y la fibromialgia.

“Siempre que la fibromialgia y el síndrome premenstrual están presentes, los pacientes tienen una discapacidad funcional aumentado significativamente. Por último, la proporción de mujeres con fibromialgia en las mujeres que sufren de síndrome premenstrual, se necesitan estudios más grandes “, concluyen los investigadores.

Fuente

¿Dolores generalizados en todo el cuerpo? Podría estar padeciendo de Fibromialgia

Dolores-cuerpo-Fibromialgia-Raccoonknows.jpg

Dolores-cuerpo-Fibromialgia-Raccoonknows.jpg

 

Intentamos plasmar algunas investigaciones y las acertadas opiniones del Dr. Manuel Martínez Lavin, autor del libro “Fibromialgia el dolor incomprendido”.

El Dr, Martínez Lavin estudió en la Universidad Autónoma de México (UNAM), post-grado en Estados Unidos. Actualmente dirige el departamento de Reumatología de la UNAM, es miembro de La academia Nacional de Medicina en México e Investigador.

La Fibromialgia al ser una enfermedad compleja aunque común, afecta del 2% al 4% de la población mundial. La gran mayoría de las afectadas son mujeres en un 80% o 90%. Se caracteriza por un dolor crónico generalizado, difuso, en los cuatro cuadrantes del cuerpo, que en la paciente se manifiesta con sensibilidad extrema a la palpación de diferentes zonas del cuerpo.

Entre sus síntomas primarios destacan: la fatiga que no mejora con el reposo, alteraciones del sueño, entumecimiento difuso del cuerpo, hormigueo o calambres en brazos y piernas, dolor de cabeza, intestino irritable, ansiedad y depresión.

Algunas consideraciones son importantes para diferenciar el dolor en general, el de corta duración ó agudo y el de larga duración o crónico. Este último se divide a su vez en dos grades fases: el asociado a un daño persistente en el cuerpo físico, identificado por la comunidad médica como nociceptivo. El cual es común en los pacientes que padecen artritis o cáncer.

El dolor que se debe a una alteración intrínseca de las fibras nerviosas encargadas de transmitir los impulsos dolorosos. A éste tipo de dolor se le denomina neuropático, el cual se caracteriza por no ocurrir daños reales en el cuerpo físico, sin embargo sí en las fibras nerviosas; las cuáles transmiten impulsos al cerebro, interpretando éste que el cuerpo estuviese inflamado o golpeado.

Los nervios encargados de transmitir el dolor, secretan un exceso de sustancias conocidas como la sustancia “P”, el glutamato y el aspartato. Por otro lado, a través de los canales de calcio, al ser por igual conductores de dolor, se identifica el dolor neuropático. Cuando se tiene dolor neuropático, se pueden desarrollar a su vez, conexiones anormales, entre el sistema nervioso simpático y las vías dolorosas.

Dolor y efecto placebo

Al aceptar que los seres humanos somos cuerpo, mente y espíritu, entendemos mejor como pudiésemos mediar y en algunos casos olvidar el dolor. Un dolor crónico al sentirlo, pudiésemos condicionar nuestra mente, para que a través de disposición y fe, lograr mejoría. Esto no es mera filosofía popular, si nos acercamos a comprender el efecto placebo del organismo.

Este es reconocido por los científicos de todo el mundo, como un efecto benéfico, que puede actuar sobre el dolor crónico. Al ingerir pastillas o ser inyectados con sustancias que no contienen principios activos, llamadas placebo, nuestro organismo pudiese reaccionar, o nuestra mente aceptar la acción benéfica de tales procedimientos, teniendo la convicción como pacientes, de que la sustancia ingerida, nos va a paliar el dolor.

El efecto placebo es muy común, se calcula que aproximadamente la tercera parte de las personas en todo el mundo, que ingirieron una sustancia inactiva, tienden a mejorar de su dolor, en mayor o menor grado, al creer que esto los va a ayudar. Es tan asombroso que éste se multiplica, cuanto más aparatosa sea la intervención terapéutica.

Un buen ejemplo de ello lo constituye, el famoso estudio llevado a cabo en cirugía artroscópica de rodilla, publicado en la revista científica New England Journal Medicine, del año 2002. A 180npacientes que participaron en el estudio, a un subgrupo lo sometieron sin que lo supieran, a una intervención simulada (sólo utilizaron sedante), y a otro grupo le fue practicada realmente la operación. Ambos grupos manifestaron alivio en el dolor, incluso en algunos casos, los no intervenidos realmente, el alivio y la movilidad duró hasta dos años.

Pese a lo antes expuesto, se debe enfatizar las características del placebo: No es un efecto que necesariamente pueda durar meses e incluso, años. Su acción benéfica la sienten cualquier tipo de personas, no únicamente las “sugestionables”. Es un efecto real en el cual se liberan nuestros poderosos analgésicos naturales o endorfinas. Tan real es su efecto que cuando a un paciente se le suministran drogas o medicamentos para bloquear las endorfinas, el efecto placebo no se produce. Éste aumenta y complementa la acción de los medicamentos, es en definitiva nuestra arma terapéutica.

El Sistema Nervioso Autónomo…nuestro regulador interno del dolor

Al igual que los animales, como seres humanos poseemos un sistema que nos permite adaptarnos a los constantes cambios del medio ambiente. Este a través de su maravilloso desempeño, ejerce entre múltiples funciones, ser el regulador interno y de adaptación al medio ambiente, escribo acerca de nuestro Sistema Nervioso Autónomo, ahora bien ¿Qué relación tiene éste con el dolor crónico y la Fibromialgia?.

El Sistema Nervioso Autónomo, ésta intrincada red nerviosa, desde el cerebro hasta los órganos, es el encargado de conservar en armonía nuestros signos vitales, vigila el correcto funcionamiento de todos nuestros órganos, de responder al estrés, trabaja estrechamente con El Sistema Endocrino y con El Sistema Inmunológico.

Su centro está localizado en el tallo cerebral y en las zonas del cerebro denominadas hipotálamo y tálamo. Está compuesto de dos ramas, la aceleradora ó Sistema Nervioso Simpático; el cual se ocupa de poner el cuerpo en estado de alerta, listo para la pelea o la huída. Trabajo con lo que conocemos como secreción de adrenalina y sus congéneres, compuesta a su vez por repinefrina y la dopamina.

Por otro lado, el sistema parasimpático, el cual tiene acciones antagónicas, favorece al sueño y a la digestión. Trabaja predominantemente por la secreción de acetilcolina. El Sistema Nervioso Autónomo, al tener un ritmo cicardiano, es decir, que la actividad de sus dos ramas se complementan entre el día y la noche, y estar interconectado en la corteza cerebral, con la conciencia, emociones y entre ellas con el dolor.

Para una próxima entrega tocaré las manifestaciones de la Fibromialgia a profundidad, predisposición genética a la Fibromialgia, el dolor difuso, manifestaciones frecuentes de la Fibromialgia, el diagnóstico y las enfermedades que pueden confundirse con la Fibromialgia.

Fuente

¿Sabía que si tiene fatiga, depresión y otros trastornos puede padecer fibromialgia?

fatiga-depresión-fibromialgia-Raccoonknows.jpg

fatiga-depresión-fibromialgia-Raccoonknows.jpg

 

El 70% de los pacientes con fibromialgia refiere sentir fatiga en mayor o menor medida y un 30% de los enfermos padece el síndrome de fatiga crónica.

El síndrome de fatiga crónica está también presente en trastornos como la depresión o los trastornos distímicos y rara vez se deriva de problemas endocrinos u otras enfermedades, desafortunadamente en algunos pacientes no es posible detectar la causa.

En cuanto a las alteraciones psicológicas que sufren los pacientes con fibromialgia,también existe una amplia variabilidad. Entre un 30% y un 40% no tiene ninguna psicopatología y en un 30% de los enfermos se presenta una alteración secundaria como consecuencia de la enfermedad.

Además, entre un 18 y un 20% de los enfermos ha sufrido o sufre un episodio de depresión mayor o trastorno de ansiedad después del diagnóstico o previamente a éste.

Causas de la fibromialgia

No se conoce la causa exacta de esta alteración, pero se piensa que hay muchos factores implicados. Hay personas que desarrollan la enfermedad sin causa aparente y en otras comienza después de procesos identificables, como puede ser una infección bacteriana o viral, un accidente de automóvil, una separación matrimonial o divorcio, problemas con los hijos, etc.

En otros casos, la fibromialgia aparece después de que otra enfermedad conocida limite la calidad de vida (artritis reumatoide, lupus eritematoso, etc).

Estos agentes desencadenantes no parecen causar la enfermedad, sino que lo que probablemente hacen es despertarla en una persona que ya tiene una anomalía oculta en la regulación de su capacidad de respuesta a determinados estímulos.

En Estados Unidos esta enfermedad afecta al 5% de la población, 1 de cada 20 personas. Es, además, una condición que afecta más a las mujeres entre los 30 y 40 años, además de ser la principal causa de dolor musculoesqueletal en mujeres jóvenes”, explica el reumatólogo, mientras enfatiza que se trata de una enfermedad real, aunque acepta que en ocasiones algunos profesionales de la salud lo toman como algo mental.

Remedios naturales contra las bacterias que sí funcionan (según la ciencia)

“Lo primero que le digo al paciente que es algo real y que hay estudios científicos sobre eso. Por ejemplo, hay estudios que han probado que en estos pacientes hay una disminución de neurotransmisores químicos en el cerebro, como la serotonina, dopamina y epinefrina”, explica el doctor Vilá, mientras indica que son pacientes que se levantan cansados y que se les hace difícil enfrentar un día de trabajo.

El médico destaca que hay unos problemas fisiológicos que ocurren que tienen una base científica. Por ejemplo, afirma que muchos estudios han revelado que la causa de esta condición aparenta ser estrés crónico tanto físico como emocional.

“Por eso, parte de la terapia que uno recomienda tiene que ver con intervenciones psicológicas para manejar el estrés y el entorno, que haga ejercicios para mejorar su condición física ya que se sabe que puede ayudar a restaurar ese desbalance de los neurotransmisores, además de tener hábitos de sueño adecuados”, recomienda el doctor Vilá.

También se utilizan antidepresivos para aumentar los niveles de neurotransmisores, lo que ayuda a que el dolor no sea tan severo, y permite que la persona pueda hacer los ejercicios recomendados.

Pero es fundamental que se haga un diagnóstico adecuado y de un tratamiento multidisciplinario, enfatiza Vilá. “Usualmente, en un examen físico hay mucha sensibilidad”, agrega Vilá, quien dice que hay unos puntos que son característicos de fibromialgia.

Puntos de la fibromialgia

Se refiere a los “puntos hipersensibles” que se encuentran en el cuello, los hombros, la espalda, las caderas, los brazos y las piernas de los pacientes de fibromialgia y que pueden ayudar en el diagnóstico.

“Si la persona tiene 11 de ellos afectados, puede ser indicativo de fibromialgia, además del índice de gravedad de síntomas y otros síntomas que se deben tomar en cuenta”, sostiene por su parte Pagán, quien cree que hay muchos profesionales de la salud que no están suficientemente educados y no diagnostican adecuadamente a estos pacientes.

Pagán también menciona el problema que muchos tienen con el tratamiento. Por ejemplo, dice que la Administración de Drogas y Alimentos (FDA en inglés) aprobó los medicamentos Lyrica, Cymbalta y Saavela, para el tratamiento de la fibromialgia. “Pero el médico puede recetar uno de ellos y cuando el paciente va a la farmacia se entera que su plan médico no lo aprueba para esa condición”, denuncia Pagán.

De la misma forma, señala que no hay suficientes reumatólogos que acepten el plan médico del gobierno, lo que expone a ese paciente a no seguir un tratamiento adecuado y a que se empeore la enfermedad.

“Es bien cuesta arriba”, se queja la paciente, quien cree que un paciente educado con un tratamiento adecuado, puede tener la condición bajo control y se puede mantener en su trabajo. “Si se le dan las herramientas tienen calidad de vida”.

Fuente