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Aunque lleva ya varios años sobria, los problemas de adicción al alcohol y a las drogas de Demi Lovato llegaron hasta tal punto que su íntimo amigo, el cantante Nick Jonas, pensó que podría acabar muriendo como tantas otras estrellas de la música que han caído víctimas de una vida de excesos.

“Lleva años trabajando en sí misma para recuperarse, pero es maravillosa. Ahora es incluso mejor cantante, porque está sana. Pero llegué temer realmente que pudiera perder a mi amiga”, reconoció el joven de los hermanos Jonas en una entrevista a Entertainment Weekly.

La propia Demi reconocía hace unas semanas en una entrevista que su dependencia de la bebida y la cocaína afectaron radicalmente a su carrera, convirtiéndola en una estrella caprichosa incapaz de pasar “una hora sin esnifar una raya” y con la que resultaba imposible colaborar.

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