La falta de sueño puede provocar problemas de salud. Para lograr una correcta higiene del sueño y disfrutar un descanso reparador.

Los expertos han elaborado un listado de seis consejos que ayudarán a las personas evitar el insomnio y dormir mejor.

  • Mantener un nivel de actividad física regular: El ejercicio moderado, practicado de forma regular, es beneficioso para la salud en general, hace que nuestro cuerpo segregue endorfinas y facilita el descanso nocturno. Nadar, caminar o montar en bicicleta son algunas de las actividades más recomendadas, aunque en esta época del año conviene no llevarlas a cabo en las horas centrales del día, para evitar golpes de calor.
  • Evitar las siestas prolongadas: No son recomendables las siestas prolongadas, muy extendidas en verano. En periodos cortos, de entre 20 y 30 minutos, no tienen implicación para el sueño nocturno, pero si se prolongan más, es probable sufrir problemas a la hora de conciliar el sueño por la noche. En caso de sufrir insomnio, sería aconsejable hacer una revisión de las mismas en cuanto a duración y momento del día.
  • Cuidar la alimentación: Es importante llevar una dieta sana y equilibrada, pero conviene tener especial cuidado con la alimentación por la noche. Evitar las cenas copiosas y las bebidas azucaradas o con cafeína antes de ir a dormir es clave para conciliar el sueño. También es importante restringir la ingesta de líquidos antes de dormir, ya que puede que interrumpan el sueño y sea necesario ir al baño.
  • Seguir una rutina: Tener una rutina regular del sueño ayudará a nuestro organismo a acostumbrarse a dormir y despertar a la misma hora, lo que facilitará la conciliación del sueño al acostarse. Además, éste será más reparador y la calidad del descanso mayor.
  • Preparar el cuerpo para el sueño: A nivel mental y físico, es importante preparar el cuerpo para dormir. Evitar la actividad física en las horas previas al sueño, no escuchar la radio a un volumen elevado o hacer una desconexión digital un tiempo antes de acostarse harán que, al entrar en la cama, el cuerpo esté preparado para descansar sin interrupciones.
  • Crear un entorno que favorezca el descanso: Cerrar las persianas, apagar el aire acondicionado, aislar la habitación de ruidos exteriores, utilizar ropa de cama cómoda o alejar el teléfono móvil de donde se va a descansar son algunos consejos esenciales para favorecer el sueño. Las distracciones o los agentes externos que puedan condicionar la relajación del cuerpo deben minimizarse.

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