Sabemos que los antibióticos no deben prescribirse en caso de infecciones virales como el resfriado común; pero cuando la gripe se complica con tos y dolor de garganta, es probable que enfrentemos un cuadro de infección para el que no hay más remedio.

Sin embargo, científicos de la Universidad de Oxford señalan que la miel puede ser mejor que los antibióticos contra el resfriado y la tos, y se consigue fácilmente, es barata y prácticamente no tiene efectos secundarios.

Según los investigadores, la miel es efectiva para tratar infecciones del tracto respiratorio superior, es decir, que afectan la nariz, la garganta, la laringe y los bronquios, y que a menudo producen congestión nasal y dolor de garganta.

Los científicos de Oxford analizaron diversos estudios y ensayos clínicos que compararon los resultados de usar miel contra el uso de antihistamínicos, expectorantes, analgésicos y supresores de la tos; en ellos se involucraron a 1,761 participantes de diversas edades.

Encontraron que la miel era más eficaz que los antibióticos prescritos para mejorar los síntomas de estas enfermedades, tan comunes durante el invierno. Quienes fueron tratados con remedios caseros que incluían miel, acortaron sus malestares en uno o dos días en comparación con quienes usaron medicamentos, y es particularmente efectiva para tratar la tos.

En su estudio, publicado en el BMJ Evidence-Based Medicine, los expertos sugieren que “cuando los médicos deseen recetar contra infecciones del tracto respiratorio superior, recomendamos la miel como alternativa a los antibióticos. La miel es más efectiva y menos dañina que las alternativas de cuidado habituales y evita causar daño a través de la resistencia a los antimicrobianos“.

La investigación es particularmente relevante cuando el mundo enfrenta una pandemia por coronavirus y la preocupación por las infecciones respiratorias es creciente, en especial cuando nos acercamos a la temporada otoño-invierno.

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