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El túnel por el que escapó del Penal del Altiplano no ha sido esta la única construcción bajo tierra que le ha dado un giro a los negocios criminales y a la vida de El Chapo

La historia de Joaquín Guzmán Loera no podría contarse igual sin un elemento clave desde hace unos 30 años: los túneles; uno de ellos –según la versión de las autoridades—permitió su fuga de una prisión de máxima seguridad el pasado 11 de julio.

Sin embargo, no ha sido esta la única construcción bajo tierra que le ha dado un giro a los negocios criminales y a la vida de El Chapo. “El arquitecto Corona me hizo un túnel bien chingón”, dijo Guzmán en 1987 en una de sus residencias, según consta en una acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos hecha por un testigo de apellido Martínez.

El líder del cártel de Sinaloa hablaba de Jesús Corona Verbera alias El Arquitecto. Corona diseñaba sistemas hidráulicos para ocultar la droga que traficaba El Chapo y su gente, y su trabajo quedó al descubierto cuando un cargamento de casi tonelada y media de cocaína fue monitoreado por un grupo de agentes, quienes descubrieron que un supuesto negocio de lavado de vehículos en Douglas, Arizona, era una casa de El Chapo conectada por medio de un túnel con otra casa en Agua Prieta, Sonora, a nombre de Francisco Camarena Macías, identificado por el testigo como el abogado de El Chapo.

El túnel –que data de principios de los años 90—estaba muy bien equipado. Con una longitud de unos 60 metros, tenía iluminación, un carro como el que utilizan los mineros, una escalera, un elevador con un sistema de poleas, una pipa para drenar agua y un sistema de aire. Una construcción con características muy parecidas a la que permitió la fuga de Joaquín Guzmán Loera la semana pasada.

Cabe recordar que la Patrulla Fronteriza y otras autoridades estadounidenses han hallado en los últimos 25 años unos 170 túneles que conectan a México y Estados Unidos, principalmente en California y Arizona, y muchos de ellos vinculados a la labor delictiva del cártel de Sinaloa.

La búsqueda

A una semana de la evasión, el Gobierno de México, por su parte, afirma que intensificó la cacería del narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán con un amplio operativo en todo el país a fin de capturarlo de nuevo tras una fuga casi de película de un penal de máxima seguridad, lo que ha puesto a Enrique Peña Nieto y sus funcionarios en una nueva crisis que bien podría ser la mayor en lo que va de su mandato.

Tras su fuga el pasado 11 de julio, el Gobierno sostiene que no ha cesado en su empeño de capturar de nuevo al capo protagonista de este suceso que ha causado indignación y consternación en la opinión pública del país.

El viernes se celebró una reunión entre los miembros del gabinete de seguridad del Gobierno y los titulares y representantes de las Secretarías de Seguridad Pública de las 32 entidades federativas de México, a fin de ampliar la búsqueda del líder del cártel de Sinaloa. La reunión tuvo lugar seis días después de la fuga de la que se ha hablado en todo el mundo, a la llegada del presidente de una visita de Estado por Francia.

“El propósito del encuentro fue afianzar y profundizar las acciones coordinadas que realizan el Gobierno de la República, los gobiernos de los estados y del Distrito Federal, para lograr la reaprehensión de Joaquín Guzmán Loera”, detalló el ministerio de Gobernación en un comunicado.

En ese sentido, el comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, instó a los encargados de la seguridad pública estatal a reforzar la coordinación y los trabajos entre ambos órdenes de gobierno, así como a mejorar la comunicación.

Fuentes de la Policía Federal explicaron al diario El Universal que el operativo se realiza en todo el país, aunque con mayor coordinación con las autoridades de las entidades federativas del centro de México, donde se estima que todavía podría estar.

Se estableció un cerco

Se trata del Distrito Federal, el Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Puebla y Tlaxcala, donde siguen blindadas las fronteras de las entidades para evitar la huida de El Chapo.

Días antes, se anunció la instalación de 101 filtros de revisión en las principales carreteras y autopistas federales de más de veinte estados del país y el reparto de más de 100,000 folletos con fotografías recientes del prófugo.

Además, desde la fuga se registran rigurosos controles de vuelos privados y pasajeros.

También se desplegaron hasta 8,200 integrantes de la División de Seguridad Regional de la Policía Federal y 1,250 miembros de la División de Fuerzas Federales de la Policía Federal, quienes se distribuyeron en círculos concéntricos a partir de la zona cero, considerada el penal en el municipio de Almoloya, Estado de México.

Mientras, continúan las pesquisas en la casa a medio construir desde donde se construyó el túnel por parte de investigadores de la Fiscalía mexicana.

Y relacionado con este caso, envuelto en un tufo de corrupción, se puso el viernes a disposición judicial a siete funcionarios públicos de entre las 41 personas interrogadas tras la fuga.

Hay elementos suficientes para presumir su responsabilidad en el caso, consideró la Fiscalía mexicana en un boletín, quien detalló que son acusados de evasión de reo.

Apoyo internacional

En el plano internacional, tanto Estados Unidos, quien había pedido la extradición de Guzmán días antes de la huida, como países vecinos como Costa Rica, Honduras, El Salvador o Guatemala ya mostraron su apoyo en la búsqueda.

Cabe recordar que fue en Guatemala en 1993 cuando se capturó por primera vez a El Chapo, quien se fugó del penal de máxima seguridad de Puente Grande, en el estado occidental de Jalisco, el 19 de enero de 2001.

Fue recapturado el 22 de febrero de 2014 en Mazatlán, Sinaloa, ya en el mandato de Peña Nieto (2012-2018).

Suspicacia en Honduras

En tanto, la prensa de Honduras se ha hecho eco de la llegada de un “misterioso” y “lujoso” Jet de origen mexicano que llegó el jueves de noche al aeropuerto internacional Juan Manuel Gálvez en Roatán, Islas de la Bahía.

La aeronave, destacaron los medios, apareció “misteriosamente en una rampa del aeropuerto de la paradisiaca isla, habiendo aterrizado la noche del jueves y que hasta las luces de la pista se apagaron para evitar que fuese identificado”, destacó el diario local La Tribuna.

“Cuando tocó suelo –continúa—se mencionó que se desactivaron todos los sistemas de seguridad del aeropuerto y que entre las sombras se miró que un hombre se bajó acompañado de dos pilotos, surgiendo las especulaciones que posiblemente era El Chapo Guzmán”.

Sin embargo, el director General de Aeronáutica Civil, José Israel Navarro, señaló que la aeronave pidió permiso de sobrevuelo y aterrizaje.

En el Lear Jet con matrícula XB-LTD, se aclaró, viajaban como tripulación Carlos Rafael Ramírez y Enrique Gaona Áreas. El único pasajero se identificó como Víctor Alberto Calderón Cortés.

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