El espectro autista está constituido por afecciones que representan distintas particularidades y limitaciones en la persona autista. A continuación hablaremos sobre los tipos de autismo presentes en el espectro, y con ello, visibilizaremos sus diferencias.

1.  Autismo infantil o síndrome de Kanner

Según un artículo del portal Estilo Next, este trastorno del desarrollo tiene tres niveles de gravedad que son leve, medio, y grave. Según el nivel en que se ubique el paciente, él necesitará más o menos ayuda por parte de un tercero.

Estos niveles de gravedad están sujetos a la dificultad que presente el paciente respecto a su esfera intelectual, social, comunicacional y en los patrones de comportamiento repetitivos.

2.  Síndrome de Asperger

El Síndrome de Asperger es uno de los más comunes. Foto: Pixabay

El síndrome de Asperger es uno de los autismos más comunes y que más fácil se puede confundir. Una manera de diferenciar al paciente Asperger de otros es el contraste entre el infradesarrollo de sus habilidades sociales respecto a sus capacidades intelectuales, que tienden a ser superiores al promedio.

Las personas con Asperger no son muy empáticas, tienen poca comprensión emocional y una expresividad reducida. Por otro lado, suelen tener un lenguaje básico y literal, lo que puede complicarles entender determinados chistes o expresiones.

3.  Trastorno de desintegración infantil

Conocido también como Síndrome de Heller, es un trastorno que tarda tiempo en detectarse ya que no suelen haber signos de anormalidad hasta los dos o tres años. Es un autismo poco usual, pero que es grave a consecuencia de su sintomatología regresiva.

Entre los dos o tres años, el niño puede experimentar una regresión respecto a sus aptitudes lingüísticas, sociales, comunicacionales, motrices y cognitivas. Dicha regresión representa una pérdida irreparable de habilidades.

4.  Trastorno generalizado del desarrollo no especificado

Es una categoría residual que suele emplearse cuando los síntomas del niño concuerdan con el espectro autista, pero ofrecen rasgos tan generales que no pueden relacionarse con ninguna de las subcategorías anteriores.

Conocer las características del tipo de autismo que tiene la persona permite una mayor precisión al momento de establecer el abordaje profesional adecuado para el paciente, por lo que conocer los tipos de autismo es bastante útil para su salud.

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