Al hablar de coágulos, es inevitable que a nuestra mente acuda la siguiente imagen: una bolita de tejido y grasa viajando por nuestras arterias. ¿Cuánto hay de acertado en dicho pensamiento?, y, ¿cómo podemos saber que tenemos unos o varios?

Para comenzar, y de acuerdo a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, una trombosis venosa profunda (TVP) es un coágulo de sangre que ocurre en una vena, principalmente en piernas, muslos, pelvis y brazos.

Éste se puede desprender y desplazarse a otras partes del cuerpo, ejemplo, los pulmones.

Síntomas de la presencia de un coágulo

Algunas veces puede ser un problema silencioso, pero en otras se manifiesta de la siguiente forma:

– Hinchazón en brazo o pierna
-Enrojecimiento de la piel
-Dolor en la zona
-Punto caliente en la pierna o brazo

Cuando un coágulo viaja se puede experimentar:

-Dificultad para respirar
-Dolor de pecho
-Latidos cardíacos rápidos
-Desmayo
-Fiebre leve

¿Cómo evitar una trombosis?

Los síntomas del TVP se pueden confundir muy fácilmente con los de otros padecimientos. Lo que puede llevar a no obtener la atención oportuna que se requiere. Para reducir su riesgo, además de acudir con un experto ante cualquier cambio en tu salud, es importante que realices lo siguiente para prevenir su formación.

-Usa ropa, calcetines y medias holgadas
-Levanta las piernas 15 centímetros por arriba del corazón
-Cambia de posición con frecuencia si realizas un viaje largo o permaneces mucho tiempo sentada
-No permanezcas de pie o sentada más de una hora seguida
-Come poca sal
-Evita cruzar las piernas, golpearse o lesionar

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