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Washington.- En medio de un clima tóxico para la reforma migratoria y arropándose con la Constitución, los republicanos en la Cámara de Representantes aprobaron este miércoles una medida para frenar el alivio migratorios del presidente Barack Obama.

La medida, aprobada 236-191, tiene un futuro incierto en el Senado, donde no reúne los 60 votos necesarios para su aprobación, además de que afronta la amenaza de un veto presidencial.

Al final de un álgido debate, solo diez republicanos se opusieron a la legislación, incluyendo a los congresistas Mario Díaz Balart e Ileana Ros-Lehtinen, ambos de Florida, y los californianos Jeff Denham y David Valadao.

Los demócratas que votaron a favor son Brad Ashford, de Nebraska, y Collin Peterson, de Minnesota.

Ataques contra Obama

Los republicanos cerraron filas en contra de los alivios migratorios anunciados por Obama el pasado 20 de noviembre, acusando al mandatario de violar la Constitución con sus medidas unilaterales.

Según el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, a su bancada no le quedó más alternativa porque Obama “ha ignorado al pueblo, ha ignorado la Constitución, e incluso sus propias palabras” en al menos “22 ocasiones”, en el sentido de que no tenía autoridad legal para emitir esos alivios.

“Con nuestro voto… mantendremos nuestra promesa de proteger y defender la Constitución” del país, afirmó Boehner, arrancando aplausos de su bancada.

El legislador republicano por Idaho, Raúl Labrador, instó al Senado a que apruebe la medida y acusó a Obama de haber “provocado esta crisis constitucional”.

Jugando con la seguridad

Los demócratas replicaron que la medida republicana –que no admitió enmiendas de la minoría- es solo una tóxica “estrategia política” que toma como “rehén” la seguridad nacional.

En ese sentido, muchos demócratas señalaron que los ataques de extremistas islámicos en Francia la semana pasada son un recordatorio de la amenaza terrorista en el mundo.

Previo al voto definitivo de la legislación, que incluye casi $40,000 millones para el Departamento de Seguridad Nacional hasta septiembre próximo, los republicanos aprobaron cinco enmiendas para frenar los alivios migratorios, sin el apoyo de los demócratas.

La presidenta del Caucus Hispano, Linda Sánchez, dijo que los republicanos deberían sentir “vergüenza” por atacar a “los más vulnerables”, a familias inmigrantes que contribuyen al bienestar del país.

La mayoría de los 26 republicanos que votaron en contra de la enmienda presentada por la republicana Marsha Blackburn para eliminar el programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, que ha cobijado a poco más de 600,000 “Dreamers”, fueron los de corte moderado y de estados con alta concentración hispana, como California, Florida, Nevada, y Nueva York.

Otra enmienda aprobada hoy exige dar prioridad a la deportación de inmigrantes condenados por violencia doméstica o violaciones sexuales.

En un guiño a los ultraconservadores, los republicanos también aprobaron la reactivación de “Comunidades Seguras”, que permite a la policía local y estatal colaborar en la deportación de indocumentados con antecedentes penales.

Rumbo incierto en el Senado

La legislación tiene casi nulas posibilidades de ser aprobada en el Senado, donde ni un demócrata la apoya.

No obstante, generó aplausos del senador republicano por Texas, Ted Cruz, opuesto a lo que calificó como una “amnistía ilegal” para los indocumentados.El voto se ganó la repulsa uniforme de los grupos cívicos y religiosos del movimiento pro-inmigrante, que lanzaron advertencias al Partido Republicano de cara a los comicios presidenciales de 2016.“Los republicanos tienen que saber que afrontarán un desierto (entre los votantes hispanos) si continúan por este derrotero, porque los cambios demográficos determinan su futuro… no hay cabida para el tipo de animosidad racial que domina en el partido”, dijo a este diario Marshall Fitz, vicepresidente para política migratoria del Centro para el Progreso Estadounidense.La votación se llevó a cabo en víspera de una importante audiencia en un tribunal de Texas, donde se ventila una demanda colectiva de 25 estados en contra de los alivios migratorios.El tribunal podría decidir mañana jueves si frena temporalmente la puesta en marcha de las medidas de Obama.

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